Los beneficios que supone la utilización de Realidad Aumentada (AR) y también de Realidad Virtual (VR) en la educación genera grandes expectativas, pero deben ser confirmadas y cuestionadas en la práctica. Más allá de las particularidades del AR y VR ambas reportan beneficios similares para el aprendizaje. Sin embargo, es importante resaltar que no basta con utilizar estas herramientas para obtener automáticamente efectos positivos en los procesos de aprendizaje. 

Tenemos que tener claro que este tipo de recursos deben tener una usabilidad sencilla en el aula, para que tanto el profesor como los alumnos tengan una experiencia positiva, esto pasa irremediablemente por el buen uso y control que tenga el docente de este recurso, de esta manera podrá proyectar de forma correcta su idea en el aula. 

En el taller de IMAT2020 mostraremos algunas aplicaciones que tienen su base en la AR y VR, las cuales son utilizadas dentro y fuera de las aulas. Como, por ejemplo, en proyectos de clase, como complemento de actividades o protagonistas de las mismas, en diferentes asignaturas como impulso de motivación o incluso en metodologías de aprendizaje transversales.