Antes del brote del COVID19, el Banco Mundial ya había identificado una crisis global en el aprendizaje. En su reporte de 2019, La Crisis de la Educación: Acudir a la Escuela no es lo Mismo que Aprender, el organismo multilateral subraya que hay lugares en el mundo donde niños de tercer grado de primaria no pueden hacer una resta simple con números de dos dígitos, y dos años después, en grado quinto, la mitad de esos niños aún no lo puede hacer (Banco Mundial, 2019). En el mismo informe, el organismo subraya que si bien el acceso a la escolarización ha mejorado notablemente, no lo ha hecho de la misma manera la calidad del aprendizaje.

Una de las razones que pueden explicar los pobres resultados en el aprendizaje, puede ser, paradójicamente, el acceso a la tecnología y la creciente dependencia que tenemos en esta para obtener datos e información. Al ser cada vez más democratizada la tecnología digital, es posible que tendamos a delegar en ella los procesos de análisis y memorización, y por ende de aprendizaje, que antes nos eran tan cotidianos. Si bien, esta nueva realidad digital es una muestra del cambio como única constante en el devenir de la historia, es importante cuestionarnos si nuestra pasividad frente a estos avances es la mejor forma de preparar a nuestros hijos, en palabras de Harari, “para un mundo de transformaciones sin precedentes y de incertidumbres radicales”, es decir: ¿es la mejor forma de prepararlos para un mundo cuyos desarrollos tecnológicos y convergencias tecnológicas transforman la realidad de forma radical y a velocidad exponencial?

Tal vez no tengamos una respuesta clara sobre qué deben aprender los niños y jóvenes de hoy para ser miembros plenos de una sociedad y civilización exponencial que nuestras mentes lineales no pueden lograr comprender (Diamandis & Kotter, 2019). De lo que sí que podemos estar seguros es que van a necesitar aprender a aprender. Pero, ¿qué es aprender? Agarwal y Bain (2018) lo describen como un comportamiento complejo que abarca la psicología, la ciencia computacional y la neurociencia. Como no soy ninguno de los anteriores de profesión, me limitaré a describir los fenómenos esperados en el aprendizaje: codificación, almacenamiento y rescate (encoding, storage and retrieval). Estos tres fenómenos ilustran el ingreso de la información, su memorización y su utilización. Cualquier tipo de habilidad que queramos desarrollar, como hablar un segundo idioma, o hacer cálculos mentalmente, o disertar sobre temas de nuestro interés, requiere de estos tres pasos. Una vez que sabemos qué es aprender, debemos pensar en cómo lograrlo eficiente y efectivamente. Es decir, que lo que aprendamos sea para toda la vida. Esto podemos lograrlo enfocándonos en el último de los tres componentes del aprendizaje: retrieval o evocación. Barbara Oakley (2018) afirma que, si después de leer una página o un capítulo de un libro, cerramos nuestros ojos y tratamos de reconstruir en nuestra mente lo que hemos leído, esto es mucho más efectivo y eficiente para el aprendizaje a largo plazo que subrayar un texto o releerlo, a cualquier edad (Karpicke et al., 2016).

Esta práctica no solo es útil con libros y textos, sino también con cualquier otra fuente de información, tal como videos educativos, fragmentos de películas, expresiones idiomáticas en una lengua extranjera, conceptos abstractos y todo lo que se quiera aprender. La práctica de evocación o retrieval practice es un poco como volver a lo básico: sin aparatos ni técnicas complicadas, podemos lograr resultados positivos de impacto, específicamente, aprendizaje para toda la vida. No sabemos qué necesitarán aprender nuestros jóvenes y niños para ser seres plenos en la sociedad del futuro, pero sí podemos apoyarles y enseñarles retrieval practice para que eso que aprendan, lo tengan disponible para toda su vida, y sobre eso que hayan aprendido para toda la vida, cimienten sus nuevos conocimientos. La práctica de evocación o retrieval practice es una herramienta importante para asegurarnos nuestra relevancia como especie humana en un mundo cada vez más tecnificado y cambiante.

Agarwal, P. K., & Bain, P. M. (2019). Powerful teaching: Unleash the science of learning (First edition). Jossey-Bass.

Banco Mundial (2019) https://www.worldbank.org/en/news/immersive-story/2019/01/22/pass-or-fail-how-can-the-world-do-its-homework

Oakley, B., Segnowsky, T., & McConville, A. (2018) Learning How to Learn: How to Succeed in School Without Spending All Your Time Studying; A Guide for Kids and Teens. Penguin.

Diamandis, P. H., & Kotler, S. (2020). The future is faster than you think: How converging technologies are transforming business, industries, and our lives. Simon & Schuster.

Harari, Y. (2018) 21 Lecciones para el Siglo XXI. Barcelona: Debate.

Karpicke, J. D., Blunt, J. R., & Smith, M. A. (2016). Retrieval-based learning: Positive effects of retrieval practice in elementary school children. Frontiers in Psychology, 7. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2016.00350